La Prensa
The Press
Francisco Mejorada Jiménez

Nacido en Soria (España)
Licenciado en Psicología y en Informática por la Universidad Complutense de Madrid
Ha realizado estudios de canto con la soprano Carmen de Decamp, y ha cursado estudios oficiales  de music y canto en el Conservatorio de Madrid.
Es un gran conocedor de la  música lírica, dirige y produce el programa “Mundo Lírico”, dedicado a la ópera y la zarzuela, que se emite semanalmente en la emisora “Radio Enlace” de Madrid, desde hace cinco años.
Colabora como especialista en música lírica en los periódicos digitales Noticias Teatrales y Teatro en Miami
Imparte cursos de música lírica en la Universidad de Comillas en Madrid
Ha pertenecido a las compañía líricas Compañía Lírica Madrileña, Nuevo Siglo y Madrid Lírico en la que actúa como solista, habiendo representado varios papeles en representaciones de Zarzuela tales como: La Tabernera del Puerto, Agua, Azucarillo y Aguardiente y Gigantes y Cabezudos.
Fundador del grupo Cuarteto Lírico de solistas donde actúa como tenor.



Opera y Zarzuela desde España
Por : Francisco Mejorada Jiménez
Calle típica de Calatañazor (Soria)


Arcos de San Juan de Duero Siglo XIII (Soria)


Index
La Prensa/The Press. Keeping you informed Informacion de tu Mundo
Francisco Mejorada Jiménez
2.Sonia historia
3.Literatura ayer
4Lit.Contemporanea
5. Victor Montoya
6. Teatro
7.P. Cienfitico
8. IFEX
9. Politica Latinamericana
10. IFEX Latin
11. Arte Latino
12. Revista Algulha
13. La porte des poetes
15. Carolina Moroder
16.Luis del Rio Donoso
17.Viajando...
18. Politica
19.Horizonte Poetico.
20 Politica
21.Joan Lledo.
22. SELC y CII
24. El Arte de la Comedia
23. Sigrid
25. Zarzuela
26.Cats,Gatos
27.Josefa Zambrano
28.Mujeres Woman
14. Sefaraditas
29.Salvemos  el Planeta
28.D.Humanos
30. Nathan.Novik
Una gran Salomé de Nina Stemme

Una ópera de  Richard Strauss llega al Teatro Real  de Madrid, Salomé, una de sus  obras maestras, con libreto de Hedwich Lachmann basado en la obra homónima de Oscar Wilde, en producción del propio teatro madrileño en colaboración con el Regio de Turín y el Maggio Musicale Fiorentino , bajo la dirección artística de Robert Carsen y en este caso bajo la batuta de Jesús López Cobos.
Los  montajes de Carsen en el Real  se cuentan por éxitos, tanto en Díalogo de Carmelitas de Poulenc como en Katia Kabanova de Leoš Janáček, y siempre se espera con expectación. En este caso no defrauda, presentando una Salomé en tiempos actuales ubicada en las Vegas, EE.UU., un sitio arquetípico según el director canadiense, donde se juntan el dinero, la codicia y la frivolidad y que incluso pueden encontrarse personas con vestidos de romano, túnicas etc. Su visión de Salomé en este entorno es de una persona victima de la sociedad que le rodea, carente de valores morales y que intenta apoyarse en el Bautista al que finalmente hace decapitar para poseerlo.
La escenografía convierte la cárcel del Bautista en una caja fuerte del salón de juego en el que se desarrolla gran parte de la acción, a excepción de una alusión al desierto donde “clama la voz” del Bautista. Un momento clave como es sabido es la Danza de los siete velos, que el compositor añadió después de terminada la obra. En ella se materializa la tensión de las relaciones de Salomé, Heródes y Herodías, concluyendo en un trágico final. El planteamiento de Carsen es psicológico, y lo que habitualmente es un striptease de la protagonista, se convierte en una escena de unos ancianos lujuriosos realizándolo ellos, pues los velos están, en su mente calenturienta. Lo grotesco de la escena, refuerza la crítica que Carsen pretende dar a la sociedad que Salomé representa y que para él es perfectamente trasplantable a la actual. La lectura de la prensa diaria parece darle la razón.
El capítulo de cantantes es de esos que sirven para regocijo de los que pensamos que en la ópera las voces son un capítulo esencial, al parecer en contra de  algunos criterios, que consideran que el director de escena es el factótum de una representación. El regocijo nos llega del elenco en general pero especialmente de un “monstruo”  canoro, nos refreímos a Nina Stemme, que en su debut en el Real,  ha arrasado, con una voz, potente, excelentemente timbrada, perfecta de línea, en una interpretación magistral. ¿Quién da más? El resto del elenco muy bien, Gerharh Siegel compone un buen Heródes, tanto en una voz muy seria como en su interpretación dramática. Quizás debería de tirarse menos al suelo, pero imagino que son directrices de Carsen. Herodías, un personaje complicado por su posición en  el triangulo familiar, pero que queda bien resuelta por el canadiense a través de la gran interpretación de Doris Sofel, que compone el papel, realmente difícil, muy bien aportando muchos matices de gran actriz y cantante. El Jochanann (Juan Bautista) bien, con una voz muy timbrada y correcto en su papel más estático por razones del propio personaje, aunque en alguna ocasión le costaba traspasar la orquesta pero, en general estuvo en un buen nivel. Bien el resto, Tomislav Muzek, un buen Narraboh, Jeniffer Holloway con sus asombrosos registros de contralto y el pequeño elenco de españoles como Ángel Rodríguez, Eduardo Santamaría y Josep Ribot.
La orquesta, reforzada hasta 96 componentes y dirigida como ya hemos dicho por Jesús López Cobos, consiguió una interpretación francamente buena, brillante en momentos y respetando a los cantantes, dentro de las posibilidades de una partitura que puede llegar a anular en algunos momentos a aquellos con menos potencia.
Resumiendo, una buena producción y un descubrimiento en  Madrid, que sólo en un recital se  había escuchado, Nina Stemme, una de esas cantantes que hacen que una representación de ópera se convierta en un acontecimiento

FRANCISCO MEJORADA JIMENEZ

















ZARZUELAS  BAJO EL SIGNO DE LA RENOVACIÒN DEL GENERO

La renovación del concepto de Zarzuela llega a su máxima expresión en los Teatros del Canal de Madrid en dos obras del género chico, Chateu Margaux y La viejecita, ambas del maestro Fernández Caballero, en una producción del Teatro Arriaga de Bilbao, el Teatro Campoamor de Oviedo y el Festival Grec de Barcelona bajo la dirección escénica de Lluis Pascual y musical de José Ramón Encinar.
De la primera de ellas se elimina totalmente la referencia al libreto original y se reconvierte en el  concurso radiofónico  Camino a las estrellas, en el que dos cantantes finalistas,  compiten para ser elegido como intérprete del  anuncio radiofónico  de Navidad del vino catalán Chateu Margaux. Los números musicales de esta obra se interprétan en el estudio de radio para así obtener el preciado galardón. Todo ello aderezado con los comentarios del locutor, muy bien interpretado por Jesús Castejón,  que con fina ironía nos sitúan en los años 50, en pleno apogeo del nacional- catolicismo del régimen de Franco. Finalmente la ganadora, Angelita, interpreta el famoso vals  Chateu Margaux.
Muy conseguido tanto el decorado del estudio radiofónico, como el ambiente en el que se vive el concurso, aderezado por los anuncios comerciales de la época, deliciosamente interpretados por dos cantantes del estudio.
La segunda de las obras, La viejecita, también se inicia en el estudio aunque en este caso respetando la casi totalidad del libreto, con cantantes que en la obra se definen como  coro militar, para pasar a continuación en una alarde de transformación escénica, a la fiesta en el palacio del Marqués con una espectacular escenografía palaciega, donde se producen situaciones verdaderamente hilarantes centradas en el papel de la falsa viejecita, en realidad Carlos, que así quiere aproximarse a su  amada salvando la oposición del padre.
Un autentico éxito de LLuis Pascual que rejuvenece el género lírico español en la línea ya iniciada por directores como Olmos, Sagi y Gas, que cada vez va tomando más auge en públicos habitualmente alejados y que en el extranjero cada vez se ve más solicitado.
Los cantantes correctos en el aspecto canoro, destacándo sobre todos Miguel Sola, veterano intérprete y magnifico actor. Bien sin excesos, Anna Nebot en los papeles de  Angelita y Luisa. Hilarante Borja. Quizá en su interpretación de Carlos- Viejecita, con una correcta voz apropiada para el papel.
Una mención especial al ya citado Jesús Castejon, excelente como locutor y muy bien como Don Manuel en la Viejecita un papel menos relevante.
La soltura de la batuta de José Ramón Encinar, lleva  buen término la dirección de la Orquesta de la Comunidad de Madrid, en una interpretación francamente exquisita, quizás no tan bien el coro, con algunos desajustes.
En resumen una gran espectáculo que avala la gestión de los Teatros del Canal en su cada vez mayor acercamiento a la Lírica, tanto en su faceta operística como de zarzuela.